El estadio de Vecinal Gálvez de Sauce Viejo lució completamente renovado, con vestuarios nuevos y un alambrado olímpico en impecables condiciones. El campo de juego, meticulosamente cuidado, ofreció un escenario perfecto para el desarrollo del partido. Además, en la altura, sobre el techo de los nuevos vestuarios, se dispuso un espacio para que los periodistas pudieran realizar sus actividades cómodamente, lo que refleja la atención al detalle por parte de los dirigentes del club. "Es un día de fiesta. La gente disfruta de las instalaciones y comodidades que le fuimos agregando al club. Se hizo mucho y faltan detalles por hacer", dijo Víctor Ghiretti, uno de los dirigentes que siempre confió en la gente que acompañó las tareas que se fueron haciendo en los últimos tiempos".