Se sabía, desde que asumió Maximiliano Pullaro, que ese era su norte institucional y así lo había dicho en la campaña electoral. Luego, y muy por sobre esa meta para los Poderes, se sumó la histórica reforma de la Constitución de la Provincia, asociada al proyecto político del oficialismo de poder competir por otro mandato. Así, en la segunda mitad de su gobierno, y pese a las lecciones que más de una vez le han dado las urnas, Pullaro mantiene la jefatura política de la provincia sin cuestionamientos, más allá de las pulseadas con los docentes y el desafío que representa para sus aspiraciones el crecimiento de la derecha en general y de La Libertad Avanza en particular.