En el prólogo a este libro, Mariano Schuster, editor del medio Nueva Sociedad, señala: “Antonio no escribe para defender una biografía, ni para custodiar un legado. Escribe para intervenir en el presente, para dejar preguntas abiertas, para proponer caminos posibles. En cada página se percibe esa vocación por seguir pensando, por seguir construyendo, por seguir creyendo que la política es, todavía, una herramienta válida para transformar la realidad. Este libro es, en definitiva, una invitación a dialogar: con la historia, con los desafíos actuales y con las nuevas generaciones que buscan reinventar la esperanza”.