En un contexto marcado por la persistencia de la inflación y el impacto que este fenómeno tiene sobre los ingresos fijos, el Gobierno nacional oficializó un nuevo refuerzo económico destinado a jubilados y pensionados.
La medida alcanza a jubilaciones mínimas, pensiones contributivas y no contributivas, PUAM y beneficios graciables. El refuerzo busca compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada por la anterior fórmula de movilidad previsional.

En un contexto marcado por la persistencia de la inflación y el impacto que este fenómeno tiene sobre los ingresos fijos, el Gobierno nacional oficializó un nuevo refuerzo económico destinado a jubilados y pensionados.
A través del Decreto 65/2026, publicado en el Boletín Oficial, se dispuso el otorgamiento de un Bono Extraordinario Previsional de hasta 70.000 pesos, que será abonado durante el mes de febrero de 2026 a los beneficiarios del sistema previsional que cumplan con los requisitos establecidos.
La decisión se fundamenta en la necesidad de sostener el poder adquisitivo de los adultos mayores, especialmente de aquellos que perciben los haberes más bajos, y se inscribe en una serie de medidas compensatorias adoptadas desde comienzos de 2024 frente a los efectos negativos generados por la fórmula de movilidad jubilatoria anterior.
Según detalla el decreto, el bono será otorgado por titular y alcanzará a un amplio universo de beneficiarios que perciben prestaciones a cargo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
Entre ellos se encuentran las personas titulares de jubilaciones y pensiones contributivas otorgadas bajo la Ley 24.241, tanto del régimen general como de regímenes especiales ya derogados, así como también aquellos beneficios provenientes de ex cajas provinciales o municipales que fueron transferidas al sistema nacional.
La medida también incluye a los beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), instituida por la Ley 27.260, y a quienes perciben pensiones no contributivas, ya sea por vejez, invalidez, para madres de siete hijos o más, además de otras pensiones graciables cuyo pago se encuentra a cargo del organismo previsional.
Desde el Ejecutivo se aclaró que, para acceder al bono, los beneficios deberán encontrarse vigentes en el mes en que se realice la liquidación, es decir, febrero de 2026. Además, en los casos de pensiones con más de un copartícipe, estas serán consideradas como un único titular a los fines del cobro del refuerzo.
El Decreto 65/2026 establece que el monto máximo del bono será de $70.000, aunque el importe final a percibir dependerá de los ingresos previsionales totales de cada beneficiario.
Para quienes cobren un monto igual o inferior al haber mínimo previsional garantizado, el bono se pagará en su totalidad. En cambio, aquellos cuyos haberes superen el mínimo recibirán un monto variable, equivalente a la suma necesaria para alcanzar el tope resultante de haber mínimo más bono máximo.
De este modo, el refuerzo se otorga de manera decreciente, con el objetivo de priorizar a los jubilados y pensionados de menores ingresos.
El decreto remarca, además, que el bono tendrá carácter no remunerativo, no estará sujeto a descuentos y no será computable para ningún otro concepto, por lo que no afectará otros beneficios ni cálculos previsionales futuros.
En los considerandos de la norma, el Gobierno recuerda que el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) fue concebido para garantizar cobertura frente a las contingencias de vejez, invalidez y fallecimiento, y que la movilidad jubilatoria debe preservar el poder adquisitivo de las prestaciones.
En ese sentido, se señala que la fórmula de movilidad establecida por la Ley 27.609, aplicada desde marzo de 2021, presentó “graves y serios inconvenientes”, ya que no contemplaba adecuadamente la variación de los precios y generaba un desfase entre la evolución de la inflación y la actualización de los haberes.
Esta situación afectó especialmente a los jubilados y pensionados de menores ingresos, quienes vieron deteriorarse con mayor fuerza su capacidad de compra.
Como respuesta a ese escenario, en 2024 se modificó el esquema de movilidad mediante el Decreto 274/24, que dispuso la actualización mensual de los haberes en función del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC.
Sin embargo, el Ejecutivo consideró necesario sumar un refuerzo adicional para compensar los efectos acumulados de la normativa anterior, particularmente en el inicio de 2026.
El bono extraordinario se suma a otros refuerzos previsionales otorgados de manera mensual entre enero de 2024 y enero de 2026, y busca amortiguar el impacto de la inflación sobre un sector especialmente vulnerable de la población.




