El pasado lunes, Cristina habló, y como siempre dejó secuelas. Durante su discurso pronunciado en el plenario de la CTA Avellaneda cuestionó, una vez más, la gestión de Alberto Fernández: esta vez apuntó contra los movimientos sociales, pero también contra su blanco preferido, el titular de Economía, Martín Guzmán.


































