- La perspectiva en cuanto al concepto de optimista o pesimista, por ahí para el oficio es complicado ver dónde nos ubicamos. Hoy en el rol que nos toca desempeñar, tenemos que remitirnos a los hechos. En los hechos, vemos un decrecimiento de la inflación y hay señales desde el estado nacional que, en función de un ajuste, está mostrando determinados números. Hoy la discusión pasa por la sostenibilidad en el tiempo de esto; las variables monetarias también están implicando un apretón monetario. La discusión pasa por una reactivación; la verdad es que ahí tengo muchas dudas respecto de una reactivación temprana y de los famosos rebrotes. Y transitada esa supuesta etapa exitosa de estabilización del tipo de cambio y la inflación, tengo mis dudas respecto de cuánto tiempo puede durar una reactivación; una reactivación que es necesaria porque la verdad es que hoy socialmente, se está en una situación muy difícil. Acá no se trata sólo de una cuestión de recursos fiscales, sino también de sostenibilidad de los puestos de trabajo en el sector privado, y de muchas unidades productivas y empresas que hoy están trabajando por debajo del punto de equilibrio con el nivel de actividad económica. Hay un nivel de capacidad ociosa muy alto, por lo tanto creo, y es lo que la mayoría está mirando, no tiene que ver ya con cumplir con una etapa de estabilización, sino con el tiempo que va a demandar el proceso de recuperación. El deseo es que sea lo antes posible. Pero tenemos muchas dudas de que ese tiempo pueda ser antes de que termine este primer semestre.