El piso de 2023, del que partirán los aumentos de tarifas residenciales de la Empresa Provincial de la Energía, no es tan alto, aunque está por sobre los valores medios en todo el país. Así lo indica una comparación entre tarifas de empresas distribuidoras de energía eléctrica elaborada por la UBA que no tiene en cuenta tanto el aumento del 10% ya dispuesto pero que impactará en tarifas en febrero y la suba que se resuelva luego de la próxima discusión en la audiencia pública, convocada para el 9 de ese mes, más lo que -desde la Casa Rosada- se resuelva respecto del valor del megavatio a nivel mayorista en generación. (Ver aparte)



































