En la última semana, en Casa Rosada se veía venir que la comandancia de La Libertad Avanza se mantendría en la firme convicción de sacar el mayor provecho posible de la alianza que conformó con el Pro, pese a las diferencias tácticas en el seno del denominado ‘triángulo de hierro’, desde donde Santiago Caputo advertía sobre la deserción de algunos intendentes bonaerenses amarillos. Entre ellos, los primeros en marcar desavenencias con el oficialismo nacional fueron Diego Reyes, edil de Puan -una de las localidades con menos cantidad de población (unos 4700 habitantes)- y Javier Martínez de Pergamino con más de 100 mil. Lo mismo hizo Santiago Passaglia de San Nicolás de los Arroyos, que tiene 165.375 personas que vienen respaldando al clan desde las épocas en la que en esa municipalidad estaba el abuelo del actual jefe comunal.


































