Esta semana, estuvo en medio de polémicas y enfrentamientos con algunos gobernadores y diputados por su defensa irrestricta de la Ley Ómnibus. En ese sentido, demostró una vez más tener una plena sintonía con las ideas propulsadas por el presidente Milei. Por eso, no asombra que sume poder y confianza: además de la economía, minería y energía, ahora también decidirá sobre transporte, vivienda, comunicaciones y uno de los principales destinos del dinero del Estado: las obras públicas. Así, manejará casi el 13 por ciento del total del presupuesto 2024. En estas nuevas competencias, los subsidios al transporte y el futuro de las obras nacionales son los dos ítems urgentes. Y ambos son candentes para las negociaciones con los gobernadores, ya que tienen un peso radical en cada jurisdicción.