En la breve conferencia de prensa que el portavoz del Ejecutivo brindó la última semana, destacó la baja del 4% en los combustibles de parte de YPF, sin embargo, Shell y Axion no siguieron la tendencia. La otra cuestión que no le juega a favor a la administración central son los aumentos que se produjeron en el corriente mes, entre los que figuran, además del transporte público, el de las tarifas de gas y luz (2,5% promedio), Agua (1%); prepagas (entre 2,4 y ,2,7%); peajes (5,7%); subtes y Premetro (con un boleto que pasó a $919 y a $321,65 respectivamente) y alquileres que treparon a un 95,24 por ciento interanual. Esto sin dejar de tener en cuenta que la puja del Palacio de Hacienda con las grandes firmas alimenticias continúa pese a la baja del dólar y una inflación de abril, que según mediciones privadas, debería estar por debajo del 3,7% por ciento que se dio en marzo. Es que, más allá de los 'activos' que la gestión entiende que ha acumulado, en el mercado se siguen escuchando voces que afirman que, pese al acuerdo con el FMI y la salida parcial del cepo, el tipo de cambio continúa retrasado. Uno de los que habló acerca de eso fue el ex viceministro de Economía, Joaquín Cottani, quien celebró las medidas, pero sostuvo que este esquema aguanta -sin sobresaltos- hasta las elecciones, pero que después deberá ser rediseñado.