El fallo fue emitido tras varias denuncias en las que se reclamaba el derecho a la alimentación de los presos y también a raíz de varias declaraciones ante el juez (de las mismas personas privadas de su libertad) en las que se dijo que no accedían a alimentos como carne desde principios de noviembre pasado y lo mismo sucede con otros alimentos como pollo, harinas, huevos, etcétera.


































