¡Qué año, por favor! se quejaba el histórico socialista Juan Carlos Zabalza, quien en menos de cien días lamentó las muertes de Hermes Binner y de Héctor Cavallero. Ambos dirigentes formados en el socialismo y profesionales de la salud lucharon durante varios meses contra enfermedades irreversibles. Desde Rafaela y desde Las Parejas fueron a estudiar a Rosario y no se fueron más de esa ciudad a la que llegaron a gobernar y desde allí ensayaron la llegada a la Casa Gris. Binner lo logró y Cavallero se quedó dos veces en la puerta. El camino elegido fue diferente: el primero en alianza con sectores no peronistas y el segundo en alianza con el peronismo. A ambos les costó enamorar a la ciudad capital a la que también les costó entender.


































