Tanto en la literatura como en el cine, y también en la pintura, la escultura y la fotografía, la presencia de los gatos revela el interés estético hacia estos animales, captados en su belleza –definida generalmente como misteriosa– y depositarios, en otros casos, de historias que van desde la fantasía de la literatura infantil (con ejemplos famosos como “El gato con botas” o el gato de Cheshire en “Alicia”, de Lewis Carroll) hasta la superstición y el enigma. En este clima de fascinación por los felinos domésticos surge Gatogasinos, “cat café” recientemente inaugurado en Rosario, ubicado en Cochabamba 1488, que está abierto de martes a sábados en el horario de 9 a 13 y de 17 a 20, y los domingos, de 10 a 13 (los lunes permanece cerrado), sin reserva previa.































