Pese a ser considerado un “super alimento”, incorporar el ajo a la dieta es complejo, debido a que no resulta agradable para todos los paladares, por su aroma y sabor fuerte. No todas las personas lo digieren con facilidad y no logran asimilarlo. En esto se diferencia con el ajo negro, una variante relativamente nueva, que lentamente se está abriendo camino en las cocinas del mundo.































