Tarde o temprano, Hollywood iba a chocar con esta pregunta. Le tocó a Val Kilmer, pero podría haber sido cualquier otra estrella. As Deep as the Grave, un western que reconstruye digitalmente al actor fallecido en 2025, instaló una discusión que ya no parece futurista: si una presencia generada con inteligencia artificial puede competir por el Oscar como si se tratara de una actuación tradicional.
































