Gustavo Adrián Mansilla (36) recuperó la libertad el viernes pasado. Estuvo casi cuatro meses preso, acusado de un hecho aberrante, como lo es el abuso sexual callejero de un niño de 12 años ocurrido en la ciudad de San Justo. Sus antecedentes delictivos -estaba en libertad condicional por otro delito-, sumado a la versión de una testigo, lo convirtieron en el culpable perfecto. Pero cuando el caso parecía estar esclarecido, una prueba científica reveló la verdad.






























