Los investigadores del secuestro de 87,55 kilos de cocaína en un avión que tenía previsto partir el miércoles del Aeropuerto Internacional de Ezeiza hacia Amsterdam, en Holanda, analizaban este viernes los teléfonos celulares de los ocho sospechosos detenidos, en busca de determinar la ruta de la droga, informaron fuentes judiciales.































