La noche del jueves no trajo descanso a la ciudad, ni mucho menos a Roberto "Cachorro" Acosta. Mientras algunos vecinos cenaban, una patrulla de la Policía Federal Argentina irrumpía en su vivienda de calle San José al 6900 con una orden de allanamiento bajo el brazo y una acusación grave: haber sido el autor de una serie de pintadas intimidatorias contra nada menos que el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Dr. Horacio Rosatti.



































