Las estafas y otros delitos en Internet se han incrementado en los últimos años, en razón de la mayor virtualidad que adquirieron distintas actividades, sean laborales, comerciales o de ocio. Esta ola tomó impulso significativamente con la pandemia y sus cuarentenas. Se multiplican los casos de otorgamiento de créditos personales no solicitados, consumos "desconocidos" en tarjetas de crédito, transferencias de cuentas bancarias de las que sus titulares no tienen ni idea, extorsiones de las más variadas y sofisticadas. "Si bien muchas modalidades de fraudes se repiten, van variando y así presentan distintas particularidades en cuanto a su abordaje jurídico", explicó el abogado Federico Didier, especialista en la materia.



































