Durante el verano de 1998, más precisamente el martes 17 de febrero, Irina Montoya (25) y María Dolores Sánchez (18), dos chicas de Chañar Ladeado, partieron desde Rosario a dedo hasta Comodoro Rivadavia, adonde se había mudado la familia de la más joven. Viajaban de mochileras hacia el sur del país para conocer al sobrino de María Dolores que había nacido pocos días antes, pero en un paraje de Bahía Blanca fueron víctimas de un brutal ataque por parte de un custodio de seguridad que se ofreció a llevarlas en su auto.

































