El barrio de La Boca vivió una madrugada de alarma y sirenas. Un incendio se desató en un conventillo ubicado sobre la calle Irala, entre Brandsen y Pinzón, y obligó a evacuar el inmueble mientras trabajaban Bomberos de la Ciudad y equipos del SAME.
Una mujer de 70 años falleció tras un incendio en un conventillo de tres pisos de la calle Irala, entre Brandsen y Pinzón. El SAME asistió a 21 personas y trasladó a cuatro al Hospital Argerich.

El barrio de La Boca vivió una madrugada de alarma y sirenas. Un incendio se desató en un conventillo ubicado sobre la calle Irala, entre Brandsen y Pinzón, y obligó a evacuar el inmueble mientras trabajaban Bomberos de la Ciudad y equipos del SAME.
El fuego tomó fuerza en los pisos superiores de la construcción, levantada con chapas y maderas, y generó una densa columna de humo que se extendió por la cuadra. Con el correr de los minutos, se desplegó un operativo para despejar el perímetro y facilitar el acceso de las dotaciones.
De acuerdo con la información oficial, 13 personas fueron evacuadas del lugar en medio de la emergencia. En paralelo, personal médico asistió a vecinos afectados por el humo, mientras se avanzaba con las tareas para controlar las llamas y evitar que el incendio se propagara.
El SAME atendió a 21 pacientes: 17 recibieron asistencia en el lugar y otros cuatro fueron derivados al Hospital Argerich. Desde el operativo indicaron que solo una persona sufrió quemaduras, mientras que el resto presentó síntomas compatibles con inhalación de humo.
Las tareas de extinción se concentraron en el segundo y el último piso, donde el fuego se mantenía activo y exigió el trabajo sostenido de los bomberos sobre estructuras frágiles, con riesgo de desprendimientos y escasa visibilidad dentro del inmueble.
Horas después del inicio del incendio, se confirmó el fallecimiento de una mujer de 70 años. La información fue comunicada a los familiares, mientras continuaban los peritajes para determinar cómo comenzó el fuego y en qué sector del edificio se originó.
En medio del despliegue, una escena conmovió a los presentes: médicos del SAME y un bombero asistieron a un gato que también había quedado afectado por el humo, en el marco de una evacuación marcada por el apuro y la desesperación.
El conventillo permanecía bajo custodia y con controles preventivos, mientras se evaluaban las condiciones de seguridad del inmueble. La Boca amaneció con el olor a humo todavía en el aire y una cuadra entera atravesada por el impacto de la tragedia.




