"Ante los ojos de Dios soy inocente. Quiero salir a trabajar y estar con mi familia". Palabras más, palabras menos, fue el mensaje que Franco Maximiliano Rojas llevó a tribunales esta semana, para reclamar por su libertad y que completó con la frase "Que Dios los bendiga", esperando un guiño de la Justicia de los hombres.

































