La mañana del jueves volvió a teñirse de bronca y dolor en la ciudad de Frontera. Familiares, vecinos y allegados de Zamir Torres, el niño de 4 años asesinado a balazos en un ataque ocurrido el pasado 9 de julio, se concentraron frente al edificio municipal para exigir justicia, avances en la causa judicial y mayor seguridad en la ciudad.


































