La noticia se confirmó al caer la tarde del martes y terminó de sellar una madrugada que ya había sido violenta: el adolescente que había resultado gravemente herido durante un intento de robo en una vivienda de Santo Tomé murió a las 19.10 en el Hospital Cullen. Tenía 16 años y había ingresado horas antes con un traumatismo encéfalo craneano severo tras un enfrentamiento con el dueño de la casa.




































