Es es una situación claramente falaz, porque los allanamientos me los pidieron el día jueves 5 de diciembre a las 22:15, creo una cosa así, y a las 23:57, es decir, menos de dos horas después, ya estaban autorizados. Se había ordenado el resguardo de los domicilios inmediatamente. De hecho, los fiscales ordenaron al resguardo de los domicilios inmediatamente, así que no hubo ningún tipo de demora en la medida. Y bueno, como vi que efectivamente este tipo de, insisto, no amenaza sino más bien un apriete o intento de condicionamiento, ya había en cierto modo comenzado su curso creí que la forma más adecuada de protegerme a mí, e insisto, la persona que sirvió de interlocutora, era dar a conocer el hecho, sin mencionar quién es la persona que mandó el mensaje, pero que esa persona sabe que mandó ese mensaje, darlo a conocer públicamente.