Con esa información obtenida, el juzgado interventor ordenó el allanamiento de 12 domicilios utilizados para el acopio y cría de estos animales. Durante el procedimiento se rescataron alrededor de 800 aves de distintas partes del mundo, las cuales la mayoría fueron clasificadas con la cooperación de la Brigada de Control Ambiental de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, como también de la Dirección de Fauna de la Provincia de Buenos Aires, señaladas como “especies protegidas” autóctonas, exóticas y en crítico peligro de extinción, originarias de distintas partes del mundo, desde América del Sur, Asia, África, y Oceanía, valuadas aproximadamente en 750 mil dólares.