Le dieron una paliza a su vecino durante una discusión por un terreno y, ante el miedo de haberlo matado, montaron una escena para despistar a los investigadores y hacerles creer que la víctima había atacado a machetazos a una mujer indefensa. El sexagenario murió, pero antes dio su versión de los hechos. La familia que lo atacó quedó en prisión preventiva por el homicidio.




































