La espera por Justicia en el caso Diego Román suma una nueva dilación. Fue reprogramado el juicio a los dueños de los perros que habrían asesinado al chico de 12 años en julio de 2019 en Recreo.
El inicio del debate oral y público contra los dueños de la jauría acusada de haber atacado al chico de 12 años y quitarle la vida en julio de 2019, fue reagendado para finales del próximo mayo.

La espera por Justicia en el caso Diego Román suma una nueva dilación. Fue reprogramado el juicio a los dueños de los perros que habrían asesinado al chico de 12 años en julio de 2019 en Recreo.
El inicio del debate había sido fijado para el jueves 27 de marzo, pero debido a cuestiones vinculadas a la agenda de las partes la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) dispuso que el comienzo del juicio se traslade a finales de mayo.
Este aplazamiento prolonga un proceso que lleva casi siete años, durante los cuales existieron teorías contrapuestas sobre quién y cómo fue perpetrado el ataque a la víctima.
El foco del juicio estará puesto en Iván Mercado Reyes y su pareja, Norma Elena Vega, quienes llegarán a esa instancia acusados como coautores de "homicidio con dolo eventual", ya que son propietarios de la jauría que habría protagonizado el ataque letal contra el menor.
La investigación fiscal determinó que la tragedia ocurrió a escasos 200 metros de la vivienda de los acusados, en un predio rural donde los animales se encontraban bajo su custodia exclusiva.
El fiscal Andrés Marchi, junto a las querellantes del Centro de Asistencia Judicial (CAJ), Lucrecia Fernández y Vanina Frutero, sostendrán una acusación compleja basada en que los imputados no sólo conocían la agresividad de sus animales, sino que ignoraron deliberadamente las medidas de seguridad necesarias para evitar un desenlace fatal, aceptando la posibilidad de que ocurriera una muerte.
El juicio oral tiene ahora una nueva fecha de inicio: el 27 de mayo. El cronograma establecido por la OGJ contempla jornadas de debate consecutivas los días 28 y 29 de mayo, para luego retomar la actividad durante la primera semana de junio, del 1 al 5.
De no mediar nuevos imprevistos, la lectura del veredicto final por parte del juez Pablo Busaniche se concretará el 8 de junio.
Para llegar a esa resolución, el tribunal deberá escuchar a 91 testigos, una cifra depurada de los más de 230 ofrecidos originalmente por las partes. Entre los citados se encuentran peritos forenses, médicos veterinarios, expertos en genética, agentes policiales y vecinos de Recreo.
Además de las declaraciones, se incorporará un voluminoso plexo probatorio que incluye informes detallados sobre la conducta de los animales y registros fílmicos de los allanamientos donde se procedió al secuestro de los canes involucrados.
El punto neurálgico de la estrategia acusatoria gira en torno a la figura de "homicidio con dolo eventual". Según la fiscalía, Mercado Reyes y Vega conocían perfectamente la "potencialidad agresiva y lesiva" de sus perros.
La acusación subraya que los imputados "omitieron deliberadamente" realizar el cerramiento adecuado de su propiedad o utilizar elementos de sujeción como bozales y cadenas, a pesar de que ya existían antecedentes de ataques previos a otros vecinos por parte de los mismos canes.
La jauría señalada estaba integrada por diez ejemplares, entre los que se encontraban un Rottweiler llamado "Tronco", varios Boxer identificados como "Jackson", "Dorotea" y "Malevo", y un grupo de mestizos conocidos como "Beethoven", "Tacuara", "Mia", "Chocolate", "Uma" y "Negrito".
Las pericias veterinarias y forenses fueron determinantes para este juicio, al confirmar que las heridas que presentaba Diego eran compatibles con una "depredación de animales", descartando las hipótesis iniciales sobre intervenciones humanas.
El bloque acusador solicitará penas de diez años de prisión para Mercado Reyes y ocho años para Vega. No obstante, de forma subsidiaria, se planteó la aplicación de una calificación alternativa de "homicidio culposo", la cual prevé penas menores en caso de que el tribunal considere que no hubo dolo.
Por su parte, la defensa técnica de la pareja, a cargo del abogado Néstor Pereyra, buscará rebatir las conclusiones periciales durante las extensas jornadas de debate que se avecinan.
Sólo una querella a juicio
La única querella en llegar a juicio es la constituida por el padre de Diego, que cuenta con la representación de las abogadas del CAJ.
La madre de la víctima, que se presentó en la causa con el patrocinio del abogado Dionisio Ayala, insiste en que su hijo fue asesinado por una persona. Debido a esta inconsistencia con la acusación que pesa sobre Mercado Reyes y Vega, su querella fue apartada en una instancia previa al juicio.




