Quienes no han tenido gripe o resfrío en las últimas dos semanas en Argentina pueden considerarse verdaderos privilegiados. La tos y los pañuelitos coparon las calles, el transporte público y casi todos los grupos de amigos y trabajo. El Ministerio de Salud lo constata: hasta fines de junio verificó un aumento paulatino de los casos de enfermedades respiratorias en el contexto de una actividad estacional del Virus Sincicial Respiratorio (uno de los principales agentes causantes de bronquiolitis) adelantada en comparación con años previos, sumado al SARS-CoV 2, metapneumovirus, influenza, parainfluenza y adenovirus.
































