En los últimos años, el consumo de suplementos alimenticios se volvió cada vez más frecuente, impulsado por la búsqueda de mejorar la salud, reforzar el sistema inmunológico o compensar hábitos alimentarios insuficientes. Sin embargo, especialistas coinciden en que su uso no es necesario en todos los casos y que, lejos de ser inocuos, pueden implicar riesgos si se consumen sin control.



































