2- Perdió la batalla contra el cáncer. Cuando un paciente tiene una enfermedad oncológica, sea la que sea, el primer impacto que imagina es la muerte. Después hace otro proceso: el replanteo de su vida. "Muchas veces los pacientes dicen 'esto me vino para tal cosa o aprovecho a partir de acá a decir basta y a poner límites'. Entonces estar diagnosticados de cáncer no solamente hace que uno gane o pierda, en estos términos tan extremos, sino que nos da la oportunidad de replantearnos la vida y la mayoría de las pacientes toma de esa manera el proceso de la enfermedad, ya sea que se cure, que se haga crónico o que muera. Reducir una persona solamente a perder o ganar su batalla contra el cáncer es limitar la vivencia", remarca.