Parece contradictorio, pero no lo es. Tener un jugador de la jerarquía del Pulga Rodríguez y con el valor agregado de ser alguien muy querido en Colón, puede ser el deseo de cualquier entrenador. No de todos, está claro, porque en Colón no lo quisieron hasta ahora. Desde el año pasado – y quizás desde antes también – lo ignoraron y vaya a saber uno por qué. Moreno y Fabianesi dijo que no, porque “ya lo tenemos a Gigliotti” (¿?). Incluso Yllana no lo quería y fue muy claro en sus declaraciones antes de abandonar Santa Fe, cuando dijo que él quería a otros jugadores. Pero alguien como el Pulga, que le escapa a la media de la gran mayoría de los jugadores en esta categoría, que es capaz de definir un partido con una pelota de gol, un gol y que agrega calidad y precisión en una pelota quieta, no debería dar lugar a ninguna duda.



































