El recuerdo inmediato de Colón en el Madre de Ciudades santiagueño es la final por el Trofeo de Campeones ante River. Luego, Colón volvió a jugar en este hermoso estadio y le ganó a Central Córdoba con Falcioni de entrenador. Esta vez, en comparación con aquélla jornada de diciembre del año pasado, el clima ayudó. Aunque no tanto. Si bien estamos en pleno invierno, la temperatura fue alta en los momentos previos al partido, sobre todo, aunque con un fuerte viento que tornaba más agradable el clima. Se habían anunciado 29 grados, que no se dieron, pero que estuvieron cerca de instalarse en la siesta santiagueña.


































