Hay una frase que está rubricada en el fútbol y es la que dice que “técnico que debuta, gana”. Con el tiempo, sufrió una pequeña modificación y pasó a ser “técnico que debuta, no pierde”. Se fue Medrán después de un empate que lo condenó, ante Acassuso (él mismo sabía que solamente le daba “vida” un triunfo en San Isidro), y llegó Iván Delfino tratando de echar por tierra aquella frase, también futbolera, que dice que “segundas partes nunca fueron buenas”.





































