Iván Delfino dio la sensación, en el segundo tiempo, de no conformarse demasiado con lo que estaba haciendo su equipo, a pesar de que ya ganaba por 3 a 0. Sin embargo, fue una cuestión momentánea que no alcanzó para esbozar ningún tipo de autocrítica, algo que hubiese resultado innecesario por lo abultado del resultado y la diferencia favorable en el trámite.
































