Fue, sin dudas, el primer ladrillo en la pared de la era José Alonso. Es más, desde antes de ganar había una obsesión fija: Diego Colotto. Las ganas de Colón fueron tan grandes que el mismo ex zaguero de Quilmes y Estudiantes dejó su zona de confort en un grande de Primera División como Independiente de Avellaneda para “bajar” al ascenso, encabezando el “Operativo Retorno” del Sabalero.




































