Cuando terminó el partido con Banfield, Domínguez dijo que "tenemos que encontrar nuestro piso". ¿Qué quiso decir?, que no quería que el equipo cayera demasiado, que encuentre un límite, un "piso" por debajo del cuál nunca juegue. Ese piso ha sido el partido con Gimnasia y Esgrima La Plata. No hay dudas. Un piso bastante bajo, pobre en lo individual y en lo colectivo, con errores groseros de jugadores que venían teniendo un rendimiento parejo como Burián y Bianchi, dos de los integrantes de una columna vertebral que en algún momento alcanzó solidez, sobre todo en el verticalismo defensivo del equipo, sumando a Lértora.



































