Iván Delfino vivió el partido con intensidad y entendió desde el principio las dificultades del equipo a la hora de generar juego. Intentó algo diferente en el segundo tiempo, cuando puso a los dos centrodelanteros y abrió a Marcioni por un lado y a Conrado Ibarra por el otro, seguramente con el objetivo de tirar centros y que Garate o Bonansea encuentren alguna pelota para convertir. Pero tampoco resultó. Colón apenas tuvo un solo remate al arco que fue el de Garate, casi desde la mitad de la cancha y observando adelantado al arquero Carrizo, pero terminó siendo un “tirito” a las manos del “1” albo.





































