Alguna vez, Dante Panzeri eternizó su famoso "el fútbol es la dinámica de lo impensado". Una sentencia tan certera como ideal para explicar estos partidos en los que el resultado se mueve sin demasiados fundamentos o de una manera inesperada. Estas cosas suceden. Pero no hay que quedarse sólamente conque "son cosas del fútbol". Tiene que servir de aprendizaje para que no vuelvan a suceder. Porque no puede ser que Unión haya tenido una hora de un fútbol intenso, con mucha concentración, de gran esfuerzo y entrega, superando claramente al rival, para que todo eso que tanto costó construir, se eche por la borda en cinco minutos de fatalidad.

































