El peor partido en el torneo. Pero además, sin fuego interior, sin concentración, desacertado en todo, aplastado en lo físico, corriendo menos de lo esperado y sucumbiendo -técnica y tácticamente- ante un rival que lo superó ampliamente, que lo rubricó en las cifras y que le pudo convertir algún gol más. Este Unión que fue a Córdoba resultó una sombra del que le ganó a Boca hace apenas cinco días. No se sabe a qué jugó. Y lo poco que hizo, o que intentó hacer, salió mal. Dio peligrosamente espacios que el rival supo aprovechar, mostró una lentitud exasperante y una inoperancia defensiva que lo apartó de esa imagen sólida que había brindado ante Boca. El ejemplo claro fue Nani, un jugador que sorprendió por su rendimiento, que fue una de las figuras y que no "arrugó" ante jugadores de la talla de Tévez, Villa o Cardona, pero que en Córdoba fue un jugador apagado e ineficaz para la marca.


































