Llamadas, mensajes, videollamadas, viajes físicos…Lo concreto es que, después de un tiempo más que prudencial, Unión se cansó de los “no argumentos” de un grande del fútbol argentino como es Racing Club de Avellaneda, primero con la venta de Balboa (copropietarios del 20%) a Football Club Pari Nizhny Novgorod y luego con la de Nardoni (copropietarios del 30%) a Gremio.





































