“Los insultos y puteadas se naturalizan, pero hoy estoy feliz por los jugadores, tuvimos una actuación individual muy mejorada. Pero lo mejor fue cómo empezamos el partido, los incomodamos, los presionamos alto y a los 7 minutos ya ganábamos 2 a 0. En el complemento hablé con los muchachos para que se liberen, se suelten con la pelota y esa fue la clave. Estuvimos a la altura y ganamos en casa, algo que necesitábamos. Estoy feliz”, fueron las primeras palabras de un Cristian González que vivió situaciones límites durante la semana.
































