“Nosotros lo sabemos, tenemos información, los están siguiendo de todos lados”. La frase pertenece a alguien muy cercano a la dirigencia de Unión cuando ya el partido con Riestra hacía varios minutos que pertenecía al pasado. Se refería a los dos laterales. A Lautaro Vargas, que fue gran figura en la victoria del viernes y a Mateo Del Blanco, la esperanza vendedora que tiene Unión para tapar agujeros y enjugar ese déficit mensual de 300 mil dólares del que habló Rodrigo Rosso, el tesorero, en la charla con El Litoral en Junín.

































