Hace exactamente un año, El Litoral daba cuenta de la asombrosa presencia de flamencos en la laguna Setúbal. Eran tiempos de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) por la pandemia generada por el virus SARS-CoV-2. Esa retracción de la presencia del ser humano en el ambiente fue, quizá, uno de los motivos por el cual los flamencos llegaron en forma masiva al emblemático espejo de agua que tiene la ciudad.



































