Para muchas personas se vuelve un problema querer salir a disfrutar de un almuerzo en un bar o restaurante y no saber con quién dejar su mascota, y más aún para quienes residen en localidades del interior y desean venir a pasar unos días en esta capital. "Que le pido a un vecino amigo que venga a alimentar a mi perro, que lo dejo en una guardería, que esto tiene un costo…", son las preguntas frecuentes. Y muchas veces, por no saber a quién encargar la guarda del animal de compañía, el plan de salida o de visita turística se trunca.


































