La tercera ola de Covid-19 en la ciudad de Santa Fe, con Ómicron como variante de predominio y generando un vendaval de contagios, dejó datos interesantes para analizar con corte a la fecha, más allá de que la pandemia continúa. Primero, que la curva de infecciones subió abruptamente durante la primera semana de enero; ese pico bajó también de forma rápida, y hoy el promedio de nuevas infecciones semanales se encuentra en una meseta que dio un respiro a las autoridades sanitarias.


































