“Estos son algunos de los principales motivos por los cuales necesitamos una urgente regulación del cannabis medicinal. No nos dejan plantar, incluso nos penalizan y persiguen por hacerlo. No nos dejan acceder a los aceites que funcionan muy bien en nuestros chicos, porque los médicos siempre priorizan uno estandarizado. La situación es alarmante e inaccesible, desde todo punto de vista. En el mercado ilegal es imposible comprar el aceite. Estamos atados de pies y manos, y ante eso, seguimos luchando para que de algún modo esta situación se destrabe. Podríamos estar calmando el dolor de nuestro chicos, pero ni las leyes, ni un gobierno, ni las políticas, lo permiten”, finalizó Acosta.