Los datos nacionales sobre el crecimiento del emprendedurismo son alentadores. Hay muchas personas que comienzan su propia experiencia laboral emprendedora; unos dejan sus empleos formales de toda la vida para lanzarse a esa aventura; otros, se encaraman sobre los hombros de emprendedurismo como “plan B”, una segunda iniciativa que ayuda a la economía familiar.


































