Era lunes 13 de mayo de 2019. Francisco iba en el asiento trasero del automóvil que conducía su papá, Walter Sueldo, y al lado iba su mamá, Yoana Colman. Llegando a la esquina que forman las calles República de Siria y Ángel Casanello el automóvil redujo la marcha para pasar un lomo de burro. En ese momento la vida de la familia dio un giro y cambió para siempre.




































