Quienes caminaron estos días por la Cortada Falucho, en la peatonal San Martín, seguramente levantaron la vista. Sobre el cielo del paseo comercial comenzaron a aparecer decenas de sombrillas de colores suspendidas entre los edificios, una intervención urbana que ya despierta la curiosidad de vecinos y turistas y que inevitablemente remite a las calles de San Telmo, en Buenos Aires, o a otros corredores comerciales del mundo que apelan al color para renovar su identidad.





































